Los problemas crecen…

Esta tormentosa Semana Santa, nos estaba dando un respiro para recolectar las 92 cajas y 550 kilos de besos que buscan una nueva casa en la vuestra.

Aparte de la incomodidad de cosechar con el chirimiri que nos ha acompañado en la finca toda la semana, estas tormentas llegan en el peor momento posible. Los árboles están en plena floración y las abejas llevan casi una semana sin volar por causas meteorológicas.

Para hacerlo peor, la intensa lluvia adelanta la caída del pétalo (gota vs pétalo es una torta que suele ganar la gota), lo cual hace la flor restante menos interesante para la abeja despistada.

Y hoy se abrió el cielo. Lleva casi cuatro horas lloviendo torrencialmente. Aparte de poner en peligro la cosecha que viene, el agua torrencial escurre muchos de los fertilizantes que se usan este mes con el fin de dar al árbol la energía para alimentar el nuevo fruto. Al menos no hace viento porque la tierra está tan empapada y blanda que se corre el riesgo de que algún árbol caiga por viento.

Y el colmo ya es que estamos en un valle que escurre el agua de las montañas circundantes. El barranco que da salida a ese agua rodea nuestra finca y ha cortado el acceso a ella. Sólo nos queda esperar que amaine y que mañana deje de bajar el barranco y permita el acceso a la finca para comprobar que no ha habido daños por la humedad a los paquetes y que el mensajero pueda llevárselos en dirección a vuestras casas.

Mantendremos los dedos cruzados y os informaremos puntualmente del estado del envío.

#BesosNaranja

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